Damia VIVES, Pliegues X, 2017. Courtesy Galería Fran Reus

Damià VIVES

Artà, Mallorca, 1981

Presentado por GALERÍA FRAN REUS

En la obra de Damià Vives el dibujo es una herramienta fundamental. Interpretado siempre como registro público conformado por líneas que se crean azarosamente, el dibujo parte de una situación real en la que el artista está inmerso. Las rutas que realiza cada día en transporte han originado una fuente de creación de imágenes que él relaciona con la idea de una cartografía performativa en su extensa serie de dibujos sobre papel Cartografías de paisajes interurbanos I (2011-14) que recogen trayectos en metro, bus, tranvía, tren, barco, etc. o en otros trabajos en los que ha utilizado diversos soportes como Rutinas (2016) o Cartografía de recorridos interurbanos I (2016).

Como un sismógrafo perfectamente calibrado, el trabajo de Damià Vives registra el pequeño temblor y la gran emoción que hay detrás del movimiento, del cambio. Pero conviene utilizar mejor la imagen del cardiograma, porque Vives no se inmiscuye en la vida de los otros. Su trabajo tiene un componente biográfico muy presente que es capaz de interpelar desde el relato de una vida individual.