JAVIER AQUILUÉ

Demasiado triste para contarlo - Bas Jan Ader Llorando, 2018. GIF animado y grafito borrado sobre papel, dimensiones variables. Cortesía: La Carbonería – Espacio de arte, Huesca

JAVIER AQUILUÉ

Huesca, 1978

Presentado por LA CARBONERÍA – ESPACIO DE ARTE

Javier Aquilué en sus dibujo rehúye el difuminado y la mancha para que sus imágenes se parezcan a unas página escrita, ya que concibe cada dibujo como el relato de su propia aparición. Un relato que nos plantea preguntas sobre la imagen como narración que oscila entre aquello que se recuerda y aquello que se olvida, se tergiversa o se reinterpreta.
En sus series de borrados Aquilué registra dibujos escaneándolos en fases sucesivas del proceso o mediante papel de calco para hacerlos desaparecer una vez terminados. El papel original como residuo sobre el que ha quedado el sutil desgaste, la huella de las presiones del trazo se contrapone al registro, cuestionándose sobre la relación entre original y copia, soporte e imagen, acción y producto, dibujo y escritura, en unas obras que se mueven entre el ensayo de Walter Benjamin y el teatro del absurdo de Beckett.